Aumentan los productores de Sidra en Chile

Han pasado varias décadas desde que este producto se transformó en una moda, hoy se revive parte de sus orígenes y elaboración gracias a varios enólogos chilenos que se embarcaron en proyectos de autor.

La sidra está tomando fuerza en nuestro país. Algunas de sus ventajas son su bajas calorías y poca graduación alcohólica, la que va desde 2° a 8°.

El sommelier Marcelo Pino, comenta que se están haciendo brebajes novedosos y llamativos. “Seguramente, en un par de años más van a ser muy visibles, y en cinco, podría haber un boom de la sidra, ya que hay una atracción por las burbujas,” dice Pino.

Entre las producciones que hay en Chile está la famosa Alai ($3.900 en alaicider.com) de la enóloga de Viña Lapostolle, Andrea León, que propone un resultado con buena acidez, perfecto para maridar platos como pastas, ensaladas, quiches o carnes blancas. Incluso, con comida asiática o nikkei puede ser un buen descubrimiento. Se recomienda también como bajativo y acompañado con frutas o cheesecakes a una temperatura de 6° a 8°.

Otra de las sidras conocidas es la de Diego Rivera, quien lleva años trabajando en este producto, teniendo una trayectoria como enólogo en viñas tradicionales como San Pedro, De Martino, Terranoble y Garcés Silva. Además, un buen porcentaje de su experiencia la encontró en Francia e Inglaterra, donde conoció varios procesos y se pudo familiarizar con la sidra, hasta que creó la Quebrada del Chucao ($7.500 en tandem.wine), la que está hecha a partir de manzanas de árboles de más de sesenta años.

Fue en 2009, cuando Rivera se plantea investigar sobre el tema, ya que había un campo familiar ubicado en el sur que tenía muchas manzanas y no sabían cómo utilizarlas. “Me pareció que era un bebestible con un potencial muy grande, no sólo en Inglaterra, que es uno de los buenos consumidores. Así, me decidí a realizar mi primera cosecha en 2012. Ya he visto varios proyectos y productos nuevos, pero aún el mercado nacional está en una fase incipiente y falta que la gente busque nuevas alternativas. Además, hace falta que canales como restaurantes, tengan a la venta este tipo de productos, que podría tomar protagonismo como lo ha hecho la cerveza artesanal y los espumantes” dice Rivera.

Es que para él enólogo, el consumidor chileno se atreve poco, no tiende a probar nuevas creaciones, por lo que la parte principal de su producción se comercializa en Estados Unidos o Australia, donde hay mercados más maduros.

Una buena forma de maridar La de Quebrada del Chucao -según Rivera-, es con carnes de cerdo, quesos o un aperitivo. Además, tiene un tiempo de guarda de cuatro años.

La Orozco de Domaine Raabramsay es otra de las sidras nacionales elaborada en el valle del Marga Marga, Región de Valparaíso. Lo atractivo de este producto que sus manzanas se extraen de un viñedo orgánico. Ha tenido buena recepción por parte de público y se puede encontrar también en el restaurante Le Bistrot, donde la sommelier Carolina Freire recomienda maridarla con los choritos al vapor con vino blanco y papas fritas.

Otros de los nuevos productores que han lanzado al mercado sus creaciones es Insular de Chiloé, cuya producción se sitúa en el archipiélago que se ha convertido en un nuevo territorio para hacer sidra. Una idea que nace luego de encontrar un espacio donde se producía mucha chicha de manzana, pero que se comercializaba a un bajo precio. Para promover el producto, los campesinos junto al Liceo Insular de Chiloé realizaron este trabajo, que también busca formar nuevos “sidreros”.

La ruta sigue hasta la Patagonia chilena con Shekar, que incluye nuevas etiquetas como Kelu de berries (granada, maqui, arándano y frutilla). Además las venden en formatos de 330cc y 750cc (Desde $21.000 las 6 unidades de 750cc en shekar.cl).

Fuente: http://www.pulso.cl/evasion/aumentan-los-productores-sidra-chile/